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Osteopatía infantil: beneficios y seguridad para tu bebé

osteopatia infantil

Cuando se habla de osteopatía infantil, es normal que como madre o padre te entren tantas dudas como esperanza. Por un lado quieres ayudar a tu bebé a estar más cómodo; por otro, no quieres hacer nada que no tengas claro al 100 %.  

Entre opiniones polarizadas en internet, recomendaciones de otras familias y la sensación de cansancio acumulado, es fácil sentirse un poco perdido. 

Puede que estés aquí porque tu bebé siempre gira la cabeza hacia el mismo lado, porque has notado una zona de la cabecita más aplanada, porque los cólicos y el llanto os están desbordando o porque lleváis meses durmiendo mal.  

El pediatra os ha dicho que, en principio, todo está dentro de la normalidad, pero el día a día sigue siendo duro y te preguntas si la osteopatía infantil puede aportar algo más. 

La idea de este artículo no es venderte soluciones mágicas, sino explicarte con calma qué es y qué no es la osteopatia infantil, en qué casos puede tener sentido, cuándo debe entrar primero el pediatra, cómo elegir profesional y qué expectativas realistas puedes tener si decides pedir una valoración en Fisio Physio Clinic Salinas. 

¿Qué es la osteopatía infantil? 

Cuando hablamos de osteopatía infantil, no estamos hablando de “crujir huesos” ni de maniobras bruscas. La osteopatía pediátrica es un enfoque manual muy suave que busca valorar y mejorar, cuando es posible, la movilidad y el confort del bebé: cómo se mueve su cuello, su columna, su caja torácica, su abdomen, cómo responde al contacto y a los cambios de postura. 

Es importante entender algo desde el principio: 

  • La osteopatía infantil no sustituye al pediatra, ni las revisiones, ni las vacunas, ni las pruebas médicas. 
  • No está pensada para “curar enfermedades graves”, sino para acompañar ciertos cuadros funcionales: tensiones, asimetrías, molestias digestivas, incomodidad en determinadas posturas… 

En consulta, un profesional formado en osteopatia infantil utiliza las manos de forma muy delicada, con presiones ligeras y movimientos pequeños, siempre observando cómo responde el bebé.  

El objetivo es ayudar a que el cuerpo encuentre posiciones más cómodas, mejore la movilidad de algunas zonas y, a la vez, dar a la familia pautas prácticas para el día a día. 

¿Cuándo tiene sentido plantearse osteopatía infantil para tu bebé? 

Cada bebé es un mundo y no todos necesitan tratamiento. Aun así, hay situaciones que se repiten mucho en las familias que nos preguntan por osteopatía infantil. 

Tensión cervical y bebé que siempre mira hacia el mismo lado 

Es bastante frecuente que los padres digan algo como: “Siempre mira hacia la derecha, le cuesta girar hacia la izquierda” o “en el carrito va bien, pero cuando intento ponerle de este lado se queja”. 

A veces esto se relaciona con una tensión cervical o una pequeña asimetría de movilidad: el bebé no es que “no quiera”, es que ese giro le resulta más incómodo.  

Aquí la osteopatía infantil puede valorar cómo se mueve su cuello, cómo están los tejidos alrededor y, si procede, trabajar suavemente para mejorar ese confort y esa amplitud de movimiento. Siempre con el pediatra al tanto si hay cualquier duda. 

Plagiocefalia y preocupación por la forma de la cabeza 

Otra consulta muy habitual: notar que la cabecita se ha aplanado más de un lado (plagiocefalia). En muchos casos es una situación leve o moderada y el pediatra ya os ha tranquilizado, pero os preocupa que vaya a más o que quede “marca”. 

En estos casos, desde la osteopatía infantil se puede ayudar a: 

  • Mejorar la movilidad del cuello para que el bebé tolere mejor mirar hacia ambos lados. 
  • Acompañar con pautas de postura y de juego boca abajo (tummy time) adaptadas a vuestra realidad. 
  • Hacer más cómodo el cambio de posiciones a lo largo del día. 

Siempre insistimos en que la plagiocefalia debe estar seguida por el pediatra y, cuando hace falta, por otros especialistas. La osteopatía infantil puede ser una pieza más, no la única. 

Molestias digestivas, cólicos y llanto intenso 

Quizá lo que más os está desgastando son los cólicos, gases y llanto después de las tomas. Bebé que se encoje, se arquea, se pone rojo, le cuesta expulsar gases y parece que “no encuentra postura”. 

En algunos casos, trabajar con técnicas suaves en abdomen, diafragma y zonas de tensión, y revisar con vosotros la forma de manejarle tras las tomas, puede ayudar a que el bebé esté algo más confortable.  

Pero aquí hay que ser muy claros: la osteopatía infantil no es una varita mágica que haga desaparecer todos los cólicos, ni una garantía de noches perfectas. 

Lo que sí se busca es mejorar la comodidad general del bebé, su tolerancia a ciertas posturas y dar a los padres herramientas concretas para esos momentos difíciles. 

Irritabilidad y problemas de sueño 

También vemos muchos bebés que duermen mal, se sobresaltan con facilidad, parecen siempre “en tensión” y les cuesta mucho calmarse.  

En estos casos, además de valorar el cuerpo (tensiones, posturas que incomodan, movilidad), el trabajo con osteopatía infantil incluye mucha educación y acompañamiento a los padres: formas de coger en brazos, ideas de porteo, propuestas de rutina… siempre sin prometer que “dormirá del tirón”. 

En todos estos escenarios, lo importante es entender que la osteopatía infantil no es para todos los bebés ni para todos los casos, y que siempre hace falta una valoración individual antes de decidir si tiene sentido tratar o no. 

¿Es segura la osteopatía infantil? Cómo son realmente las técnicas 

La seguridad es probablemente tu mayor preocupación, y es completamente lógico. Nadie quiere que manipulen de forma brusca a su bebé. 

En una sesión de osteopatía infantil bien planteada: 

  • No se realizan “crujidos” ni maniobras de alta velocidad en cuello o columna del bebé. 
  • Las manos del profesional trabajan con presiones muy suaves, movimientos lentos y pequeños, siempre escuchando la respuesta del niño. 
  • Se respetan los ritmos del bebé: si necesita brazos, pecho o cambiar el pañal, se para. La sesión gira alrededor de él, no al revés. 

Un buen profesional te explicará qué está haciendo, qué está valorando y qué objetivo tiene cada gesto. Y si en algún momento algo no te da buena sensación, lo razonable es decirlo; la comunicación abierta es parte esencial de la seguridad. 

Señales para consultar primero al pediatra antes de pensar en osteopatía infantil 

Hay algo que en Fisio Physio Clinic Salinas tenemos muy claro: hay situaciones en las que lo primero no es pedir cita de osteopatía infantil, sino que debe ver al bebé su pediatra (o incluso urgencias, según el caso). 

Por ejemplo, conviene consultar al pediatra antes de pensar en osteopatía si: 

  • El bebé tiene fiebre, está muy decaído o “no es él mismo”. 
  • Hay pérdida de peso, rechazo importante de las tomas o vómitos repetidos. 
  • Notáis cambios llamativos en el movimiento: un brazo o una pierna se usan mucho menos, aparece una asimetría muy marcada de forma brusca. 
  • Observáis convulsiones, regresión en hitos (deja de hacer cosas que ya hacía), o un llanto inconsolable que no se parece a lo habitual. 
  • Hay cambios en el color de la piel, dificultad para respirar, o cualquier síntoma que os preocupe seriamente. 

En todos estos casos, la prioridad es descartar problemas médicos. Un profesional responsable de osteopatía infantil no dudará en derivar al pediatra si, en una valoración, ve algo que se sale de lo esperable para un cuadro funcional. 

¿Cómo es una primera valoración de osteopatía infantil en Fisio Physio Clinic Salinas? 

Si decidís pedir cita, es normal llegar con algo de nervios. Por eso nos gusta que sepáis de antemano qué vamos a hacer. 

En una primera sesión de osteopatía infantil en Fisio Physio Clinic Salinas solemos: 

  • Hablar con calma con vosotros: cómo fue el embarazo y el parto, cómo han sido los primeros días, qué os preocupa exactamente, cómo duerme, cómo come, qué cosas os llaman la atención. 
  • Observar al bebé en brazos, tumbado boca arriba y, si lo tolera, boca abajo: cómo se mueve, qué posturas prefiere, cómo responde al contacto. 
  • Valorar con suavidad la movilidad del cuello, la columna, la caja torácica, la pelvis, el abdomen… siempre respetando el límite del bebé (si llora, se mueve, necesita parar, se respeta). 

Después de esa valoración, os explicamos con palabras sencillas: 

  • Qué hemos visto. 
  • Si pensamos que la osteopatía infantil puede aportar algo en vuestro caso. 
  • Qué objetivos realistas podemos plantear (por ejemplo, más movilidad de cuello, mejor tolerancia a ciertas posturas, algo más de confort digestivo). 
  • Y, muy importante, qué cosas seguirán estando en manos del pediatra. 

También puede ocurrir que, después de valorar, la conclusión sea que no tiene sentido tratar en ese momento, y simplemente os demos pautas de manejo y un plan de observación. Ser honesto forma parte del tratamiento. 

¿Cómo elegir un profesional en osteopatía infantil y sentirte tranquila? 

En un tema tan sensible como la osteopatía infantil, es normal querer asegurarte de que tu bebé está en buenas manos. Algunos criterios que solemos recomendar a las familias: 

  • Que el profesional tenga formación sanitaria de base (por ejemplo, fisioterapia) y formación específica en osteopatía pediátrica. 
  • Que tenga experiencia real con bebés, no solo con adultos. 
  • Que pueda explicarte, sin prisas y con palabras sencillas, qué va a hacer, por qué y con qué objetivo. 
  • Que respete el papel del pediatra: que no te diga que dejes medicación, que no des importancia a síntomas que deben valorarse médicamente, ni que presente la osteopatía como sustituto de la medicina. 
  • Que esté dispuesto a responder tus preguntas y a parar si algo no te encaja. 

Tu intuición también cuenta: si algo en la forma de tratar a tu bebé o de dirigirse a vosotros no te genera confianza, estás en tu derecho de buscar otra opinión. 

¿Qué puedes esperar del tratamiento: objetivos realistas y seguimiento por confort? 

Otro punto clave es ajustar las expectativas. Con osteopatía infantil no hablamos de “curarlo todo”, sino de objetivos concretos, medibles y prudentes. 

En muchos casos buscamos cosas como: 

  • Que el bebé mueva mejor el cuello hacia ambos lados. 
  • Que tolere mejor estar boca abajo o en ciertas posturas. 
  • Que parezca menos incómodo en determinados momentos del día. 
  • Que el llanto, cuando se relaciona con tensión o incomodidad corporal, sea algo más manejable. 
  • Que vosotros, como padres, tengáis más recursos de manejo en casa y os sintáis menos solos en el proceso. 

No podemos prometer que “se acabará el llanto”, que “dormirá del tirón” o que “la plagiocefalia desaparecerá por completo”. Lo que sí podemos hacer es marcar objetivos razonables, revisarlos con vosotros y decidir juntos si el tratamiento está aportando lo que esperabais. 

En lugar de hablar de “bonos cerrados de X sesiones”, preferimos hablar de seguimiento por objetivos: ver si el bebé está más cómodo, si se mueve mejor, si vuestro día a día se hace un poco más llevadero. 

Pautas en casa que suelen complementar la osteopatía infantil 

La sesión es solo una parte. Otra pieza importante del trabajo en osteopatía infantil son las pautas que podéis aplicar en casa, adaptadas a vuestra realidad: 

  • Proponer pequeños cambios de postura a lo largo del día, sin obsesiones ni rigideces. 
  • Introducir, cuando tiene sentido, momentos de juego boca abajo (tummy time) adaptados al bebé y a su tolerancia. 
  • Revisar formas de cogerle en brazos o de portearle que puedan aliviar la tensión en cuello o espalda. 
  • Daros ideas para organizar rutinas de sueño algo más predecibles, dentro de lo posible. 

El objetivo no es que salgáis con una lista infinita de tareas, sino con 2–3 pautas concretas que podáis llevar a la práctica sin añadir más estrés a un periodo que ya de por sí suele ser intenso. 

¿Tiene sentido que veamos a tu bebé en Fisio Physio Clinic Salinas? 

Si te reconoces en estas líneas, si sientes que tu bebé está incómodo y que vuestro día a día gira demasiado alrededor del llanto, la tensión o las posturas repetidas, quizá tenga sentido dar un paso más y pedir una valoración. 

En Fisio Physio Clinic Salinas podemos: 

  • Escuchar vuestra historia con calma. 
  • Valorar cómo se mueve y cómo responde el cuerpo de vuestro bebé. 
  • Ver si la osteopatía infantil puede aportar algo en vuestro caso concreto, siempre en coordinación con el pediatra. 
  • Diseñar, si procede, un plan prudente y medible, con objetivos claros y pautas sencillas para casa. 

No se trata de prometer milagros, sino de acompañaros con realismo, respeto y mucha prudencia en una etapa que, aunque preciosa, también puede ser agotadora.  

A veces, una buena valoración es el primer paso para que dejéis de sentiros solos con las dudas y podáis tomar decisiones con más tranquilidad, sabiendo qué puede ofrecer la osteopatía infantil a vuestro bebé y qué no. 

 

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