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Telemedicina en fisioterapia: ¿puede una clínica de fisioterapia ayudarte de verdad desde casa?

Cuando escuchas “telemedicina” o “sesión online”, quizá lo primero que piensas es en algo frío, poco personalizado o en vídeos genéricos de ejercicios. 

Pero la realidad es que una clinica de fisioterapia bien organizada puede ayudarte mucho también desde casa, sobre todo si tu problema es mecánico, llevas tiempo con molestias y tu mayor obstáculo es el tiempo o los desplazamientos. 

Si estás leyendo esto, seguramente te pase algo así: trabajas muchas horas, pasas el día entre ordenador, coche, recados, familia… y tu espalda, cuello, hombro o rodilla llevan meses quejándose.  

Has ido alguna vez a consulta, te ha ayudado, pero ahora te cuesta encajar las citas presenciales y sientes que vuelves al mismo punto una y otra vez. 

La idea de este artículo es explicarte, sin tecnicismos, cómo funciona la telerehabilitación en fisioterapia, en qué casos tiene mucho sentido, en cuáles no, cómo preparar una sesión desde casa y qué errores conviene evitar para que no sea “otro intento más” que se queda a medias. 

¿Qué es la telerehabilitación? 

Cuando hablamos de telerehabilitación no nos referimos a ver un vídeo en YouTube y copiar los movimientos. Hablamos de sesiones reales con un fisioterapeuta, pero usando una pantalla como puente entre tu casa y la clínica de fisioterapia. 

En una sesión online no se “pierde tiempo” rellenando minutos. Se puede hacer mucho más de lo que parece: 

  • Primero, hablamos: qué te duele, desde cuándo, qué cosas agravan o alivian, cómo es tu día a día, qué has probado antes y qué te preocupa. Igual que haríamos en consulta. 
  • Después, valoramos tu movimiento a través de la cámara: cómo te inclinas, cómo te agachas, cómo levantas el brazo, cómo caminas por la habitación, cómo se comporta tu cuello… Esa información nos ayuda a entender de qué tipo de dolor estamos hablando. 
  • A partir de ahí, te explicamos con palabras sencillas qué puede estar ocurriendo en tu caso, qué margen de maniobra tenemos y qué papel va a jugar el ejercicio, el movimiento y la educación en tu recuperación. 
  • Finalmente, te guiamos en directo con ejercicios, correcciones de técnica, ajustes de carga y recomendaciones para tu día a día. Y dejamos claras las tareas entre sesiones, para que no dependas solo de “lo que pase en pantalla”. 

No es lo mismo una tabla genérica que alguien mirándote, corrigiendo cómo haces una sentadilla, cómo colocas la espalda o cómo apoyas el pie, y adaptando el plan según cómo respondes. Esa es la diferencia entre “fisioterapia online” y simplemente “buscar ejercicios en internet”. 

¿Cuándo la telemedicina en fisioterapia funciona especialmente bien? 

Una buena clínica de fisioterapia no te va a decir que todo se puede hacer online. Sería poco honesto. Pero sí hay muchos casos en los que el formato remoto funciona muy bien, sobre todo si el foco principal es el movimiento, la fuerza y la gestión de la carga. 

Dolor mecánico leve o moderado 

Aquí entran muchas de las molestias típicas: 

  • Dolor de espalda que cambia según la postura. 
  • Cuello que se queja más al final del día frente al ordenador. 
  • Hombro que molesta al levantar el brazo o dormir de lado. 
  • Rodilla que aparece cuando corres o subes escaleras. 

Son dolores que mejoran o empeoran con el movimiento y la postura, y en los que el tratamiento se basa en educar, ajustar la carga, mejorar la movilidad y trabajar fuerza. Todo eso se puede guiar perfectamente por videollamada si tú puedes moverte mínimamente. 

Programas de fortalecimiento y mantenimiento 

Otro escenario típico: ya te han valorado, te han tratado, estás mejor… y ahora lo que toca es fortalecer, consolidar cambios y evitar recaídas. Pero justo en esa fase es cuando más cuesta seguir siendo constante. 

Ahí, la telerehabilitación encaja muy bien. No hace falta que vengas a la clinica de fisioterapia cada semana para que te veamos hacer un ejercicio que podrías realizar en casa: lo revisamos online, corregimos técnica, subimos o bajamos intensidad, respondemos dudas y vamos ajustando tu programa para que tenga sentido con tu agenda real. 

Seguimiento tras el alta presencial 

En muchos casos, el modelo mixto suele ser ideal: 

  • Fase inicial presencial, sobre todo si hubo dolor intenso o necesidad de terapia manual. 
  • Fase de transición con algunas sesiones presenciales y otras online. 
  • Fase de mantenimiento principalmente online, con revisiones periódicas y ajustes de ejercicios. 

Así no estás “abandonado” cuando sales de la consulta: tienes un profesional al otro lado de la pantalla que te sigue, te corrige y te ayuda a tomar decisiones cuando notas que el cuerpo empieza a protestar. 

¿Cuándo es mejor ir en persona a la clínica de fisioterapia? 

Tan importante como saber cuándo la telemedicina ayuda, es tener claro cuándo no es suficiente. Una clínica de fisioterapia seria no va a intentar atenderlo todo online. 

Dolor muy intenso o que te bloquea 

Si estás en un punto en el que apenas puedes moverte, te cuesta incluso incorporarte de la cama, o el dolor se dispara con cualquier gesto, la pantalla se queda corta. En esos casos, muchas veces hace falta: 

  • Ver cómo reaccionas al tacto directo. 
  • Valorar mejor la musculatura, las articulaciones, la piel. 
  • Ajustar en persona el inicio de los ejercicios y la carga. 

A partir de ahí, sí puede tener sentido combinar con sesiones online. Pero el arranque conviene que sea presencial. 

Signos neurológicos o banderas rojas 

Si, además del dolor, notas: 

  • Hormigueos continuos o muy marcados en brazos o piernas. 
  • Pérdida clara de fuerza (se te caen cosas, pierdes control). 
  • Cambios en la sensibilidad (zonas que se duermen o se sienten “extrañas”). 
  • Problemas con el control de esfínteres, fiebre, pérdida de peso sin motivo… 

En estos casos, lo primero no es programar una videollamada, sino descartar problemas importantes. Ahí la prioridad es una valoración presencial en la clinica de fisioterapia y muchas veces también una revisión médica y pruebas complementarias. 

Necesidad de terapia manual muy específica 

Hay situaciones en las que el tejido se comporta de una forma que conviene explorar con las manos: bloqueos articulares, ciertas cicatrices, puntos de dolor muy localizados… La terapia manual no es la única herramienta del fisio, pero a veces es clave. 

En estos casos, se puede plantear: 

  • Empezar con algunas sesiones presenciales para desactivar lo más intenso. 
  • Y luego continuar la rehabilitación y el trabajo de fuerza online. 

¿Cómo preparar una sesión de telerehabilitación desde casa? 

No necesitas tener un gimnasio en el salón para que la sesión funcione. Pero sí ayuda mucho preparar un mínimo para que el rato conectados cunda. 

El espacio y la cámara 

Lo ideal es que puedas estar en una habitación donde: 

  • Te puedas mover unos pasos hacia adelante y hacia atrás. 
  • Puedas alejar un poco el móvil, tablet u ordenador para que se te vea de cuerpo entero cuando haga falta. 
  • No haya un contraluz fuerte detrás que te convierta en una sombra. 

No hace falta que esté todo perfecto. Pero si el fisio puede verte bien al agacharte, levantar los brazos o caminar, va a poder corregirte y ajustar mucho mejor. 

Ropa cómoda y material sencillo 

Piensa en cómo irías vestida/o a la clinica de fisioterapia: ropa cómoda, que deje ver bien la zona a trabajar si hace falta (rodillas, hombros, espalda…). No es el mejor momento para pantalones rígidos ni camisas muy ajustadas. 

En cuanto a material, con poco se puede hacer mucho: 

  • Una silla estable. 
  • Una toalla o esterilla si vamos a trabajar en el suelo. 
  • Alguna banda elástica si tienes, o una botella de agua / mochila como peso. 
  • Si no tienes nada, se empieza igual: ya iremos adaptando y añadiendo cosas si conviene. 

Llegar “mentalmente” a la sesión 

Aunque estés en casa, piensa en esa hora como si salieras a la clinica de fisioterapia. Ayuda mucho: 

  • Avisar en casa de que necesitas un rato sin interrupciones, en la medida de lo posible. 
  • Tener apuntado cómo ha ido la semana: qué ejercicios te han costado más, cuándo ha aparecido el dolor, qué te ha dado miedo. 
  • Llegar con una o dos preguntas claras: eso hace la sesión mucho más útil. 

Errores frecuentes al hacer rehabilitación desde casa 

Trabajar desde casa tiene ventajas, pero también algunas trampas. Hay errores que vemos una y otra vez, tanto en personas que entrenan por su cuenta como en quienes empiezan un programa online sin acompañamiento. 

Hacer demasiado el primer día 

Es muy humano pensar: “si me han mandado 10 repeticiones, hago 20 y así avanzo más”. El problema es que el tejido (tendones, músculos, articulaciones) necesita tiempo para adaptarse. 

Meter mucha más carga de golpe suele acabar en: 

  • Aumento del dolor al día siguiente. 
  • Sensación de “esto no es para mí”. 
  • Abandono del plan. 

Con un fisio al otro lado, la idea es justo la contraria: empezar con una dosis que tu cuerpo pueda tolerar, ver cómo responde y, a partir de ahí, ir subiendo. Esa es la lógica que seguimos tanto en la telerehabilitación como en la clinica de fisioterapia presencial. 

Copiar ejercicios genéricos de internet 

YouTube, Instagram, TikTok… están llenos de rutinas para “arreglar” la espalda, el cuello o la rodilla en 5 minutos. El problema no es que los ejercicios sean malos en sí, sino que no están pensados para tu caso concreto. 

Dos personas con dolor lumbar pueden necesitar cosas casi opuestas: una moverse más, otra bajar carga; una trabajar flexión, otra extensión; una centrarse en fuerza, otra en movilidad. 

La función de la clínica de fisioterapia, también online, es ayudarte a elegir qué ejercicios tienen sentido para ti, en qué orden y con qué progresión. No se trata de hacer “todo lo que vaya bien para la espalda”, sino lo que tu espalda necesita ahora mismo. 

No progresar nunca 

El error contrario también es frecuente: empezar con una tabla de ejercicios y repetirla idéntica durante meses. Siempre el mismo número de repeticiones, el mismo peso, la misma intensidad. Eso es mejor que nada, pero tiene un techo. 

El cuerpo se adapta a lo que le pides. Si no subes nunca el reto, llega un punto en el que no sigue cambiando. Por eso, tanto en las sesiones presenciales como en las online, revisamos: 

  • Cuándo es buen momento para añadir más carga. 
  • Cuándo introducir variaciones más exigentes. 
  • Cuándo conviene mantener un poco más porque el cuerpo lo necesita. 

La progresión planificada es una de las cosas que más marcan la diferencia entre “hacer ejercicios” y hacer rehabilitación guiada. 

¿Presencial, online o mixto? Cómo decidir qué te conviene 

No hay una respuesta única. Una buena clínica de fisioterapia no se casa con un formato, sino con lo que mejor te ayuda a ti. 

En general: 

  • Hay casos que conviene arrancarlos en persona: dolor intenso, necesidad clara de terapia manual, dudas diagnósticas, signos neurológicos. Una vez encarrilados, se puede pasar a formato mixto. 
  • Hay situaciones que se pueden mantener casi siempre online: programas de fuerza, mantenimiento, seguimiento de molestias mecánicas que ya están bien estudiadas. 
  • Y hay personas para las que lo ideal es combinar: alguna sesión puntual en Fisio Physio Clinic Salinas para revisar en profundidad, junto con una o dos sesiones al mes online para seguir avanzando. 

Lo importante es no ver la telemedicina como un “todo o nada”, sino como una herramienta más que podemos usar a tu favor si encaja con tu caso y tu logística. 

¿Tiene sentido que valoremos tu caso en Fisio Physio Clinic Salinas? 

Si llevas tiempo buscando una solución que sea compatible con tu ritmo de vida, si te da pereza volver a empezar de cero, o si te preocupa perder calidad por hacerlo a distancia, lo más honesto que podemos decirte es esto: la pantalla, bien usada, puede ser una aliada, pero primero hay que ver si encaja contigo. 

En Fisio Physio Clinic Salinas podemos hacer una primera valoración (presencial u online) para: 

  • Entender qué tipo de dolor tienes y qué lo está alimentando. 
  • Ver cómo te mueves, qué te limita y qué te da miedo. 
  • Revisar tu realidad: horarios, familia, trabajo, energía. 
  • Y a partir de ahí, decidir juntos si lo más lógico es un plan presencial, mixto o principalmente remoto. 

La idea no es que te conviertas en experto en tecnología ni que montes un gimnasio en el salón, sino que tengas acceso a la ayuda de una clínica de fisioterapia también desde casa, con un plan medible, adaptado y revisable. 

Si te ves reflejado en estas líneas y sientes que ya es hora de dejar de improvisar, el siguiente paso sencillo es pedir esa valoración inicial.  

A partir de ahí, podremos contarte con claridad qué podemos hacer por ti desde la clínica, desde la pantalla o combinando ambas cosas para que tu rehabilitación encaje, por fin, en tu vida real. 

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